Experiencia cultural: Comer en Perú

Gediscovery te presenta la experiencia gastronómica en Perú de Calvin, un estudiante de Thunderbird Team Lab.

Una cosa que es notablemente diferente en Perú es la escena culinaria. Aquí, la gastronomía es la mejor del continente. La combinación de estilos nativos (incaicos) españoles, japoneses y chinos establecieron los cimientos para una cocina sabrosa. El chef Gastón Acurio es el responsable de colocar a Perú en el mapa internacional. Sus diversos restaurantes en las ciudades más grandes, como Lima y Cusco, son hogar de algunas de las mejores cocinas del hemisferio occidental. Yo, Calvin, tuve la suerte de comer en dos de sus restaurantes: Tanta, en Miraflores y Chicha en Cusco.

En Tanta me sirvieron un jugo fresco que consistía en una variedad de frutas, que sólo había escuchado una o dos veces en mi vida, y tamal limeño. El tamal estaba delicioso, preparado con maíz verde tierno, chancho y una variedad de especias. El tamal estaba acompañado por la tradicional salsa criolla hecha de cebollas, ají y cilantro. Fue el perfecto desayuno-almuerzo para un domingo, mientras estaba sentado en los acantilados de MIraflores y miraba a los surfistas y los bañistas disfrutar de los rayos de sol.

Experiencia cultural: Comer en Perú

Chicha, otro restaurante de Gastón Acurio, me fue recomendado por varios estudiantes de Thunderbird (una escuela de administración de Estados Unidos) que habían estado recientemente en Cusco. Al ser un amante de la comida, fue difícil evitar esta recomendación. Entré temprano al restaurante y comencé con una variante única del tradicional pisco sour, la bebida nacional del Perú: eucalipto sour, seguramente parte de la cotelería peruana de vanguardia. El mesero era extremadamente alegre y sociable. Trabaja en el restaurante desde hace tres años. Tenía algunas ideas sobre qué ordenar para el almuerzo, pero dejé que me recomiende un plato. Sin tomarse un segundo para pensar, me recomendó un tradicional e incaico plato de carne de res. Comentó que todos los ingredientes, como el arroz, los huevos, las hierbas, la carne, los vegetales y las papas eran locales y que era una obligación probarlo. Debo admitir que el plato no sonaba como algo que fuera a dejar una impresión duradera de la gastronomía peruana, pero terminó por ser mil veces mejor de lo que sonaba, un beneficio por estar en el restaurante de un chef de renombre mundial. Todo estaba cocinado a la perfección y tenía un notable sabor y olor. Me sentía repleto luego de la comida y la bebida, donde el mesero acertó dos de dos. Insistió en que debía echar un vistazo al menú de postres y no pude negarme. Decidí que también podría probar su recomendación final. ¿Acertaría en tres de tres? ¡Claro que sí! Se acercó con un plato llamado membrillo asado con mousse de queso. Era un fruto nativo horneado con mousse de queso y helado de jengibre. Le dije al mesero cuánto me había divertido y cuánto había disfrutado cada una de sus recomendaciones. Hizo que la tarde sea especial y sugiero que cualquiera que pase por Cusco haga una parada en Chicha.

También es muy común en el sur de Perú el cuy, la quinua y la alpaca. Aunque no probé el cuy, puedo decir que la alpaca es muy sabrosa y la quinua también es deliciosa.

Estilo de comer: familiar

Experiencia cultural: Comer en Perú

Es común ordenar una porción familiar y que todos coman de un plato. Todos usan sus cubiertos y cogen de un plato central principal y proceden directamente a su boca. Aquí está permitido sumergir un alimento en la salsa luego de que ya le has dado un bocado. También es una costumbre peruana hacer lo mismo con las bebidas, donde se ordena una jarra de limonada o chicha morada y luego se proporcionan pequeñas copas a todos. Sabíamos que esto sucedía en ambientes informales y sociales, pero no sabíamos, así que aprendimos, que es así como las comidas se desenvuelven en ambientes formales.

Cuando nos reunimos con Mario, nuestro primer cliente, comimos de la misma forma. Primero observamos, como ser respetuosos y participar al mismo tiempo. Un solo plato de ceviche estaba ubicado en el medio de la mesa y nos proporcionaron cinco tenedores. La conversación sobre negocios recién empezó con el plato principal, donde continuamos construyendo la relación e intentando ganar su confianza.

En este restaurante en particular no tenían una porción familiar de carnero bebé, una especialidad de la casa, así que cada uno pidió el suyo. Esta fue una de las primeras experiencias en un ambiente de varias personas en que no compartíamos cada plato. Imagino que lo hubiéramos hecho si el restaurante hubiera tenido una porción familiar de carnero. Aunque este puede ser un detalle menor, siempre es importante conocer estas diferencias culturales. Nunca puedes saber cuán importantes son estos finos detalles para la persona al otro lado de la mesa. Una obvia falta de respeto a esta costumbre puede debilitar cualquier confianza y respeto de la otra parte.
Fuente: Thundebird Team Lab

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